¿Qué hace que un aceite esencial sea de calidad? A todos nos gustan los productos ecológicos, pero hay que tener en cuenta que, aunque nos aseguren que un aceite esencial o vegetal es puro, natural e integral, eso no quiere decir que vaya a ser eficaz a la hora de aplicarlo en cosmética o en aromaterapia: ¡los productos naturales son de calidad muy variable, por lo que deben ser examinados en un laboratorio!

Desde la Compañía del Sentido recomendamos no utilizar nunca aceites esenciales no naturales, mezclados con perfumes o creados a partir de moléculas sintéticas, ya que estos pueden provocar alergias o efectos tóxicos en nuestro organismo.

Vamos, que los aceites esenciales deben ser 100% puros, y no estar mezclados con otros aceites esenciales, normalmente más baratos, que alteren considerablemente sus propiedades terapéuticas.

Los criterios de calidad a verificar

La importancia de la agricultura ecológica certificada

La cultura ecológica prohíbe la utilización de abonos químicos, pesticidas, insecticidas y de transgénicos... Los agricultores que cumplen una serie de estrictas reglas reciben un certificado (AB, Cosmos...).

¿En qué afecta esto a los aceites esenciales?
Si bien es cierto que no ha sido probado que los pesticidas presentes en la planta puedan también encontrarse en su aceite esencial, tampoco se ha podido comprobar lo contrario. Sin embargo, visto lo finas que son sus partículas y lo rápido que penetran en nuestro organismo, es mejor ser prudente. Hay estudios que demuestran que, apenas 10 minutos después de aplicar el aceite esencial de Eucalipto en el tórax, este ya ha alcanzado los pulmones...

Pero el certificado AB tiene algo todavía más interesante... Las materias primas de las que se obtienen los aceites esenciales se cultivan a menudo en países en desarrollo, por lo que, a menudo, resulta muy complicado rastrear los productos y su calidad. Sin embargo, el certificado AB está presente en cada etapa de la transformación, por lo que es el único que asegura que podemos rastrear un aceite esencial hasta sus orígenes.

Gracias a esto, es la mejor prueba de que un esencial es completamente puro y no está diluido.

Control de calidad en un laboratorio

Hay tres maneras de controlar la calidad de un aceite esencial. Todas ellas deben realizarse en laboratorios especializados antes de poner a la venta el producto

  • Verificación de las características organolépticas: Cada aceite esencial tiene un color, un olor y un aspecto único, lo que le permite diferenciarlo del resto de aceites esenciales. Estas características vienen dadas por las materias primas utilizadas.
  • Análisis de los porcentajes físicos y químicos: se deben hacer varias pruebas para definir la densidad, el índice de refracción, la rotación óptica y el punto de inflamabilidad...
  • Por último, y esta es la etapa más importante, que debería ser obligatoria en todos los aceites esenciales: un análisis cromatográfico, que nos revelará la cantidad exacta de cada componente bioquímico presente en un aceite esencia. El análisis cromatográfico es el mejor método para asegurarse de que un aceite esencial es de buena calidad.

Podemos seguir todas estas reglas, que la destilación de las materias primas se haga de manera impecable y que estas se hayan cultivado de un modo ecológico, pero esto no quita que los aceites esenciales sean un producto natural y, por extensión, de calidad variable. De un año a otro, de una plantación a otra, la composición bioquímica no será la misma, y a veces la diferencia entre ambas puede ser sorprendente.

En la Compañía del Sentido disponemos de bases de datos para comprobar la constitución bioquímica con las especificaciones de cada lote. Si el vendedor no conoce la composición exacta, mal asunto.

La información de la etiqueta

En la etiqueta de todo aceite esencial debe figurar:

  • La denominación botánica, tanto en castellano como en latínla denominación en castellano puede generar cierta confusión, ya que no siempre es fácil diferenciar varias plantas de una misma familia. El nombre en latín es mucho más preciso a la hora de diferenciar una planta de otra, algo necesario para conocer las propiedades exactas del aceite esencial.

  • La parte destilada: pueden ser las hojas, las raíces, los frutos... de toda planta se pueden destilar diferentes partes. Estas partes no tienen la misma composición bioquímica, por lo que no tendrán las mismos efectos terapéuticos.

  • El origen geográfico: esto nos permite comprobar la calidad de la planta. Una planta puede crecer en diferentes lugares, pero su calidad dependerá de dónde lo haga.

  • Su composición principal y el quimiotipo (si existe): estos datos nos permiten conocer con exactitud contra qué problema será más eficaz cada aceite esencial. Esto también es útil en caso de tener alergia a uno de los componentes. No nos cansamos de repetir que es importante realizar la prueba de la alergia antes de utilizar un nuevo aceite esencial.

  • La agricultura ecológica: si una planta crece salvaje o se cultiva de modo artificial, no tendrán las mismas propiedades, ya que el suelo será diferente, y hay productos químicos que pueden interferir en el producto final.

  • El método de obtención: como ya sabemos, existen varias maneras de obtener un aceite esencial, un hidrolato, un absoluto... Hay que prestar atención a esta información presente en la etiqueta, ya que ciertos productos se venden como «aceites esenciales» cuando realmente no lo son.

  • La cantidad, en volumen, y el número del lote también son importantes y deben figurar en la etiqueta de todo aceite esencial.

¿Qué factores pueden alterar la calidad de un aceite esencial?

La planta destilada

Aunque sean del mismo origen, de la misma familia y de la misma especie... no todas las plantas tienen la misma calidad.

Dos plantas que crezcan a unos pocos kilómetros de distancia no podrán tener la misma composición bioquímica, ya que esta variará dependiendo del suelo, de la exposición al sol... Al igual que pasa con los vinos, las plantas tendrán una denominación de origen dependiendo de dónde hayan crecido.

Esta dependencia geográfica es más marcada todavía si tenemos en cuenta que hay plantas que pueden crecer en diferentes climas.

Cómo se recolectan las plantas

Todas las plantas son delicadas, y cada una debe recolectarse en un momento específico, en el momento álgido de su calidad aromática.

Por lo tanto, será necesario conocer el género, la familia y el quimiotipo de la planta para recogerla en el momento óptimo. Por ejemplo, el espliego se recoge tras el rocío matinal, mientras que el tomillo se recoge por la tarde.    

                                                 

El método de extracción del aceite esencial

Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de extraer el aceite esencial para no disminuir su calidad.

  • El metal del alambique en el que se destila puede cambiar la composición bioquímica del aceite esencial.
  • La duración de la transformación también influirá: a mayor duración, más calidad, incluso si la mayor parte del aceite esencial se recupera durante los 30 primeros minutos de destilado.
  • Además, el aumento de la temperatura no debe hacerse a presiones elevadas, ya que esto oxidaría las moléculas. El agua utilizada no debe ser calcárea, para no encontrar residuos en el producto final.
  • Tras su destilación, el aceite esencial solo debe filtrarse una vez y en cubetas herméticas, protegido de toda agresión externa. Por agresión externa nos referimos a la luz, el calor y el aire.
  • Por último, durante su transporte, los aceites esenciales deben estar protegidos de estas mismas agresiones.

El control de calidad de la Compañía del Sentido

Ahora que ya podemos reconocer fácilmente un aceite esencial de calidad, es hora de explicar cómo aseguramos la calidad de nuestros productos.

La identidad exacta (género, especie, subespecie), el órgano destilado o prensado, el origen, el modo de cultivo y de obtención hacen de cada producto un producto único. Todos estos parámetros influyen sobre la composición bioquímica final. Para asegurar una eficacia lo más homogénea posible, conviene establecer unos criterios de selección precisos, cualitativos y cuantitativos. Y, en la Compañía del Sentido, no podíamos obviar esto, por lo que hemos elaborado un proceso de selección bien preciso.

La historia de un proceso de selección complicado, pero que merece la pena...

Para un aceite esencial, no es fácil que te venda la Compañía del Sentido. Este deberá pasar varias pruebas y estar a la altura de una serie de exigentes criterios.

  Etapa 1: natural

Tras largos meses de crecimiento sin ayuda de ningún tipo de pesticida en su país de origen, cada planta, semilla, flor o raíz se destila mediante vapor de agua, prensado en frío o macerado para luego se enviado a Francia, donde tendrá que pasar un riguroso control para obtener el certificado AB. Según el proceso, esta materia prima dará como resultado un aceite esencial, un aceite vegetal o un aceite macerado.

 Etapa 2: los análisis

Una vez ha llegado a Francia, el aceite esencial será analizado por un laboratorio externo. Aquí es donde comienza la prueba de acceso de nuestro valiente candidato: densidad, indice de refracción, rotación óptica, índice de yodo y de peróxido, características organolépticas (aspecto, olor, color) y, sobre todo, perfil cromatográfico (que nos permite estudiar con precisión la constitución bioquímica de cada aceite).

  Etapa 3: el talento

Los resultados del análisis son estudiados por los expertos de la Compañía del Sentido: Clément, ingeniero agrónomo y Marie-Anne, doctora en química orgánica. He aquí dos ejemplos concretos:

Empecemos con el aceite esencial de Albahaca...

Por ejemplo, un lote de aceite esencial de Albahaca que contiene menos de un 50% de metil-chavicol y un 8% de linalool sería rechazado inmediatamente por nuestro equipo de control de calidad. El metil-chavicol es el responsable de las poderosas propiedades antiespasmódicas de la Albahaca, mientras que el linalool, normalmente presente en un 20% en los lotes que proponemos, le confiere sus propiedades analgésicas. ¿Ya comprendemos lo importante que son estos análisis y este ojo crítico?

Sigamos con el aceite macerado de Árnica...

Del mismo modo, si los análisis efectuados en un aceite macerado de Árnica  revelan que la cantidad de flora total o de levaduras es menor de 1000 UFC/g, este sería inmediatamente rechazado por nuestros expertos. Hay que tener en cuenta que los aceites vegetales y los aceites macerados son productos mucho más sensibles a la contaminación bacteriana que los aceites esenciales. Por esta razón los aceites vegetales tienen una vida útil mucho más corta que la de los aceites esenciales.

En la Compañía del Sentido prestamos especial atención para poder ofrecer lotes de calidad y pureza excepcionales, lo que en ocasiones nos lleva no aceptar un nuevo lote de un producto agotado si este no cumple con nuestras exigencias... Sin embargo, si un aceite esencial supera este triple control significa que es un aceite 100% ecológico, 100% puro y 100% natural. Vamos, un aceite esencial del que estar orgulloso. ¡Un 10 de 10! ¡Matricula de honor!

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