Obtenida a partir de las nueces de un emblemático árbol de la sabana africana, los pueblos locales llevan siglos utilizando la manteca de Karité por sus propiedades nutritivas, hidratantes y protectoras a nivel cutáneo. Estas propiedades la han vuelto indispensable tanto en aromaterapia como en cosmética casera. El producto que se obtiene mediante el prensado en frío de estas nueces es un aceite vegetal. Sin embargo, este aceite vegetal se encuentra solidificado a temperatura ambiente y solo se funde a una temperatura que oscila los 35 °C. Nombre en latín: butyrospermum parkii. Parte utilizada: nueces.

Propiedades principales

  • Hidrata la piel: la parte lipídica de la manteca, que constituye la mayor parte de este producto, le permite superar la barrera cutánea e hidratar la capa superior de la epidermis de una madera eficaz y duradera.
  • Cicatrizante, suaviza la piel: gracias a los ésteres resinosos que la componen, la manteca de Karité es capaz de suavizar la piel. Al atravesar la barrera cutánea, la manteca de Karité consigue hidratar la piel y otorgarle más elasticidad, lo que la vuelve menos sensible a las agresiones externas.
  • Protector cutáneo: si se utiliza antes o después de tomar el sol, la manteca de Karité protege la piel de los rayos ultravioletas y de otras agresiones del entorno. La karitena, uno de los diferentes insaponificables que contiene esta manteca, es la responsable de estas propiedades.
  • Fomenta la regeneración celular y combate el envejecimiento cutáneo: la vitamina E presente en esta manteca lleva a cabo una importante función antioxidante. Esta vitamina otorga al organismo la energía necesaria para aumentar la producción del número de células, lo que favorece la cicatrización y la regeneración celular. 

Y también algunas propiedades secundarias:

  • Antiinflamatoria
  • Penetrante

Características y composición

Características cosméticas
  • Tipo de piel: pieles deshidratadas, secas y sensibles y pieles maduras y con arrugas
  • Tipo de pelos: pelos secos
Características organolépticas
  • Aspecto: sólido a 20°C y líquido a los 35 °C aproximadamente
  • Color: entre beis y amarillo claro
  • Olor: aromático, suave
  • Al tacto: untuosa, ligeramente granulada, grasa
        Características para la formulación
        • Insaponificables y principios activos: <6 % (vitamina A, vitamina E, vitamina D, ésteres resinosos como la karitena, un compuesto del látex, etc.).
        • Indice de comedogenicidad: 0
        • Índice medio de saponificación: 180
        • Estabilidad frente a la oxidación: muy buena
        • Estabilidad frente a las altas temperaturas: buena
        • Nombre INCI: Butyrospermum Parkii Butter
        Composición en ácidos grasos
        • ácido oleico (AGMI omega 9): entre un 40 y un 60%
        • ácido esteárico (AGS): entre un 30 y un 50%
        • ácido linoleico (AGPI omega 6): entre un 3 y un 10%
        • ácido palmítico (AGS): entre un 2 y un 7%
        • ácido araquídico (AGS): <2%
        Características físicas
        • Densidad a 20°C: 0,920
        • Punto de inflamabilidad: >250°C
        • Índice de peróxidos: <5 meqO2/kg
        • Índice de acidez: <6 mg KOH/g
        • Índice de yodo: entre 42 y 77
        Características botánicas
        • Familia botánica: sapotáceas
        • Origen: Ghana
        • Parte utilizada: nueces.
        • Proceso de obtención: primer prensado en frío
        • Nombre en latín: Butyrospermum parkii

        Beneficios nutricionales

        La manteca de Karité se utiliza principalmente en cosmética, pero también puede ingerirse. Algunos pueblos africanos se comen la pulpa de los frutos al contener diferentes nutrientes. Es una excelente fuente natural de materias grasas y puede utilizarse para elaborar salsas o freír otros alimentos. Es rica en ácidos grasos insaturados, sobre todo en ácido oleico, por lo que se le considera «grasa de la buena». Los AGI han sido el objeto de numerosos estudios y se ha llegado a la conclusión de que tienen efectos beneficiosos a nivel cardiovascular. Además, la manteca de Karité es rica en vitamina E, un excelente antioxidante. Sin embargo, como todo producto rico en grasas, se debe consumir con moderación.

        • Consejos de utilización: para sazonar platos o como aceite para freír.

        • Otros aceites vegetales similares: el aceite vegetal de Nuez de Macadamia también es muy rico en omega 9.

        En caso de grietas en la piel

        La manteca de Karité es especialmente rica en ácidos grasos insaturados, y su textura untuosa le procura interesantes propiedades antiinflamatorias, suavizantes y protectoras. La manteca de Karité también es rica en vitaminas A, D y E, capaces de nutrir la piel y de acelerar el proceso de cicatrización. La manteca de Karité es una solución natural ideal para mantener la piel hidratada en profundidad.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Aceites esenciales complementarios: para acelerar la cicatrización, el mejor aliado posible es el aceite esencial de Jara, Geranio Rosa o de Alhucema.

        • Otros aceites vegetales adecuados: los aceites vegetales de Pepitas de Frambuesa y de Rosa Mosqueta también permiten regenerar las células cutáneas.

        En caso de celulitis o estrías

        La piel puede pasarlo especialmente mal durante ciertas etapas de la vida. La manteca de Karité permite que la piel recupere toda su firmeza y elasticidad y puede utilizarse a modo de prevención, ya que una piel bien nutrida siempre sufre menos. Al aplicarse mediante un masaje, permite activar la microcirculación sanguínea y luchar de este modo contra la celulitis.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Aceites esenciales complementarios: para combatir la celulitis, los aceites esenciales lipolíticos son los más interesantes, como el de Cedro del Atlas, el de Limón o el de Perejil de Mar. Contra las estrías, el aceite de Geranio Rosa es uno de los más eficaces.

        • Otros aceites vegetales adecuados: los aceites vegetales de Cáñamo y de Rosa Mosqueta también permiten combatir la celulits y las estrías.

        Contra las dermatosis (psoriasis, eccema, etc.)

        La composición de la manteca de Karité, rica en ácidos grasos poliinsaturados, le confiere interesantes propiedades antiinflamatorias y calmantes. Su textura untuosa es ideal para tratar las dermatosis. Diferentes estudios han demostrado la efectividad de la manteca de Karité y del aceite de Argán a la hora de combatir las dermatitis atópicas, tanto que el efecto es similar al de una crema a base de cortisona. La manteca de Karité tiene la ventaja de poder utilizarse durante periodos prolongados de tiempo sin tener efectos secundarios indeseables.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Aceites esenciales complementarios: para combatir la inflamación, el aceite de Manzanilla Romana es el más interesante, mientras que para aliviar el dolor, lo más indicado es utilizar Lavanda o Geranio Rosa.

        • Otros aceites vegetales adecuados: los aceites vegetales de Perilla o de Almendra Dulce son similares a la manteca de Karité en estos casos.

        Para tratar pieles secas, sensibles y frágiles

        La manteca de Karité es la más adecuada para tratar las pieles secas, sensibles y frágiles. Su textura untuosa hace que sea especialmente nutritiva y que pueda utilizarse tanto a nivel facial como corporal.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Otros aceite vegetales adecuados: para aliviar la piel seca y frágil, también pueden utilizarse los aceites de Germen de Trigo, de Sésamo o de Baobab.

        Para tratar el pelo seco y el cuero cabelludo seco

        Del mismo modo que puede utilizarse para nutrir y proteger la piel, la manteca de Karité también permite reparar los pelos más maltratados y el cuero cabelludo irritado y sensible.

        • Consejos de aplicación: aplicar a modo de mascarilla a lo largo del pelo y las puntas. Dejar actuar durante 1 hora antes de lavarse el pelo. Debe realizarse 1 vez por semana.

        • Otros aceites vegetales adecuados: puede combinarse la manteca de Karité con otros aceites vegetales, como el de Argán, el de Jojoba o el de Ricino.

        ¿Contra la dermatitis del pañal?

        La manteca de Karité es ideal para aliviar la piel de los más pequeños. Gracias a la presencia de ácidos grasos y vitaminas, la manteca de Karité ayuda a aliviar el enrojecimiento y la irritación cutánea. Además de sus propiedades antiinflamatorias, la manteca de Karité también actuará a modo de barrera protectora entre el bebé y su pañal, lo que permitirá prevenir la irritación.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Aceites esenciales complementarios: para completar la acción del Karité, nada mejor que los aceites esenciales de Lavanda y de Árbol de Té para evitar la infección y aliviar el dolor y la inflamación cutánea.

        • Otros productos adecuados: en esos casos también puede utilizarse el aceite vegetal de Almendra Dulce así como la Arcilla Blanca, que puede aplicarse a modo de polvo directamente sobre las zonas irritadas.

        Para tratar las quemaduras provocadas por el sol

        El sol puede ser muy agresivo con la piel y el pelo, pero la manteca de Karité puede protegerlos de la radiación solar y reparar la piel tras haberse quemado. Por lo tanto, puede utilizarse tanto a modo de prevención como para tratar el problema si este ya está presente. Al ser rica en karitena y vitaminas, la Manteca de Karité permite absorber una parte de la radiación UV. Sin embargo, no debemos utilizarla como sustituto de un buen protector solar. Además, hidratar la piel tras haberse quemado permite prolongar la duración del bronceado.

        • Consejos de aplicación: masajear la zona afectada con una dosis de manteca de Karité, por la mañana y por la noche.

        • Aceite esenciales complementarios: contra las quemaduras provocadas por el sol, nada mejor que el aceite esencial de Alhucema, que permitirá tanto aliviar el dolor como hacer desaparecer la quemadura progresivamente.

        • Otros aceites vegetales adecuados: El aceite macerado de Caléndula también puede utilizarse para aliviar las quemaduras provocadas por el sol, del mismo modo que el de Pepitas de Frambuesa.

        Manteca de Karité bruta, desodorizada o refinada. ¿Cuáles son las diferencias?

        Las diferencias entre la manteca de Karité bruta, desodorizada y refinada residen en cómo se extrae esta de la nuez y de qué manera se trata después.

        • La bruta

        Existen dos métodos para obtener manteca de Karité bruta: el método tradicional y la extracción por prensado en frío.

        El proceso de extracción manual deja ciertos residuos en la manteca de Karité. El método tradicional consiste en recolectar los frutos cuando estos están maduros y deshacerse de la pulpa para quedarse solo con la nuez. En el interior de la nuez se encuentra el fruto que se extrae, se lava y se seca. Una bien está bien seco, se aplasta y torrefacta para, por último, batirlo y mezclarlo bien con agua. Luego, esta mezcla se calienta en una marmita de agua hirviendo para separar la manteca del resto de compuestos de la nuez y de las impurezas. Tras haberse filtrado, se obtiene la manteca de Karité artesanal o bruta. Este método, al necesitar de temperaturas elevadas, altera la calidad de la manteca.

        La obtención mediante prensado en frío consiste en pasar las nueces por una prensa a una temperatura que no supere los 80 °C. Este método no permite extraer toda la manteca, pero sí que permite que la manteca que se obtiene sea de una calidad superior y que conserve el 100% de sus principios activos. Al contener más ácidos grasos libres, las mantecas brutas son más sensibles a la oxidación que las mantecas que han sido tratadas sintéticamente.

        • La desodorizada

        Para desodorizar la manteca de Karité, esta debe tratarse con vapor de agua y envasada al vacío. La sustancia olorosas son volátiles, por lo que la técnica consiste en inyectar vapor de agua a presión en manteca de Karité previamente fundida: el agua arrastra consigo las sustancias olorosas y la fase oleosa de la mezcla se recupera. Esta técnica permite eliminar ciertos ácidos grasos libres sin por ello perder los principios activos de los insaponificables. El principal interés de este proceso es obtener un manteca inodora, pero también una manteca más estable y más resistente en términos de conservación.

        • La refinada

        Esta técnica consiste en mezclar las nueces con un solvente (hexano la mayoría de las veces) con el fin de disolver los cuerpos grasos. La mezcla que se obtiene se calienta hasta los 50-60°C durante varias horas para que el solvente acabe por evaporarse. Luego se llevan a cabo 3 acciones: una neutralización de los ácidos grasos, ya que estos son sensibles a la oxidación, una desodorización y una decoloración. El refinado de la manteca de Karité necesita de una cantidad astronómica de nueces de mayor o menor calidad y la manteca que se obtiene mediante este método no tendrá todos los principios activos.

        ¿Sabías que...? En inglés el término «refined» no permite distinguir entre las mantecas desodorizadas y las mantecas refinadas. Por lo tanto, mejor asegurarse del método de obtención escuchando lo que tiene que decir el fabricante.

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