Puede que ya nos desenvolvamos bien a la hora de utilizar los aceites esenciales en aromaterapia o en cosmética, entonces, ¿por qué no empezar a utilizarlos también para hacer perfumes? No solo evitaremos exponernos a los productos químicos presentes en los perfumes industriales, sino que también podremos sentir el orgullo de haber creado nuestro propio perfume. Nada mal, ¿no? Veamos cómo crear una fragancia única, a nuestro gusto y semejanza y que se adapte a cualquier situación.

¿Cómo crear un perfume natural a base de aceites esenciales?

El proceso de fabricación es bastante simple. Basta con mezclar aceites esenciales de olores diferentes respetando siempre las tres notas olfativas clásicas presentes en todo perfume:

  • la nota de salida, la primera que percibimos, pero que se evapora rápidamente,
  • la nota de corazón, más persistente, y que durará más tiempo,
  • la nota de fondo, que vehicula a las dos otras y sirve de fijador. Es la más persistente.
¡Según el perfume que queramos crear, le daremos más importancia a una u otra nota! A la hora de mezclar los aceites esenciales, lo mejor es comenzar por la base del perfume, añadiendo las notas de fondo, luego las del corazón y, por último, las de cabeza. Esto nos permite conservar la estructura del perfume.

En cuanto escojamos las tres notas que nos interesen, las mezclaremos en un frasco ámbar vacío y dejaremos reposar la mezcla durante 3 semanas. Podemos abrir el frasco de vez en cuando para ajustar el olor del perfume añadiendo un poquito más de esto, o de lo otro, en función del resultado que más nos interese.

Después de haber esperado pacientemente durante 3 semanas, podemos diluir nuestra mezcla de aceites esenciales en una base. Si hay quien opta por utilizar alcohol, aquí en la Compañía del Sentido preferimos utilizar un ingrediente más natural como base, el aceite vegetal de Jojoba. Escogemos este aceite vegetal y no otro porque, gracias a su composición, es un aceite vegetal que, además de tener un olor neutro, permanece intacto durante bastante tiempo. Este aceite permite que las moléculas olorosas se adhieran a la piel más fácilmente, lo que hará que el perfume dure más tiempo. Además, utilizar un aceite vegetal como base de nuestro perfume representa una ventaja, ya que nuestra piel permanecerá hidratada y no se secará, al contrario de lo que sucedería si utilizáramos alcohol. Además de haber creado un excelente perfume, protegemos nuestra piel de posibles agresiones.

Por estas razones, además de para evitar irritaciones, y que el perfume no sea demasiado agresivo, tendremos que diluir nuestra mezcla en el aceite de Jojoba. Deberemos añadir 1 gota de nuestra mezcla de aceites esenciales por cada 6 u 8 gotas de aceite de Jojoba, dependiendo de lo intenso que queramos que sea el resultado final. Por ejemplo, si queremos un perfume de 10 ml, tendremos que mezclar 1 ml de aceites esenciales (30 gotas) con 9 ml de aceite de Jojoba. ¡Y ya está! Nuestro perfume natural está listo para usarse.

Crear una mezcla de aceites esenciales para utilizarla en difusión

Si lo que queremos es crear una mezcla para utilizar en difusión y perfumar el ambiente, el procedimiento a seguir es casi el mismo. Sin embargo, siempre hay que tener en cuenta las precauciones de utilización de cada aceite esencial. Recordamos que en las mezclas destinadas a la difusión nunca debemos añadir un aceite vegetal, ya que, al ser grasos y viscosos, pueden estropear nuestro difusor. Crear una mezcla de difusión no es complicado, y el resultado será natural y único.
Crear una difusión para perfumar el ambiente a base de aceites esenciales es un proceso simple y bastante similar al utilizado para fabricar un perfume, ya que podemos considerar esta mezcla como un perfume de interior, por así decirlo. Por lo tanto, basta con mezclar aceites esenciales de olores diferentes respetando siempre las tres notas olfativas clásicas presentes en todo perfume:
  • La nota de salida, la primera que percibimos, dura hasta 2 horas, pero que se evapora relativamente rápido.

Ejemplos: cítricos, olores verdes y frescos. Árbol de Té, Albahaca, Limón, etc.

  • Nota de corazón, un poco más persistente que la primera, por lo que durará varias horas más.

Ejemplos: notas leñosas, afrutadas y especiadas. Manzanilla Romana, Palmarosa, Canela, etc.

  • La nota de fondo, que vehicula a las dos otras y sirve de fijador. Esta es la nota más persistente, ya que puede durar varios días.

Ejemplos: notas leñosas, suaves y a cuero. Cedro del Atlas, Jara, Pachuli, etc.


Una vez escogidos los aceites esenciales, solo se deben mezclar, modificando las cantidades dependiendo del aroma que se quiera conseguir. Todo el mundo tiene gustos diferentes, y esto nos permite crear un aroma único.

Para estar seguros de que el perfume que estamos creando nos va a gustar, basta con elegir los aceites esenciales que más nos gusten e ir probando en función de lo fuerte que huelan y del perfume que queramos conseguir. Si el resultado final no nos convence, siempre podemos añadir unas gotitas más de este o aquel aceite esencial, según nuestros gustos.

Recordamos que hay que siempre se deben consultar las contraindicaciones de cada aceite esencial que se quiera utilizar para comprobar si pueden utilizarse en difusión, ya sea puros o diluidos. A diferencia de al crear un perfume clásico, al crear una difusión no añadiremos ningún aceite vegetal, ya que al ser viscosos y grasos, podrían dañar nuestro difusor.

Los perfumes de la Compañía del Sentido

¡Si nos falta un poquito de inspiración, que no cunda el pánico! Después de muchos intentos, hemos conseguido crear varios perfumes que nos han convencido. Aquí dejamos algunas de nuestras recetas, útiles para empezar a familiarizarse con el mundo de los perfumes naturales caseros.

¿Como reconocer los olores de los aceites esenciales?

Inspirarse en los perfumes de los demás no está mal, pero para poder crear un perfume totalmente original, es necesario conocer los olores de los aceites esenciales. Aquí dejamos unas cuantas directrices para reconocer las familias olfativas a las que se recurren con más frecuencia.

Nota aromática

La podemos encontrar en muchos aceites esenciales. Se utiliza a menudo en cocina y se adapta a la perfección a perfumes frescos y con cuerpo. 

Nota leñosa

Si bien tiene cierta connotación masculina, esta nota leñosa puede encontrarse en perfumes tanto masculinos como femeninos. Es la nota de fondo por excelencia.

Nota especiada

A utilizar con medida en la confección de perfumes. Las especias pueden ofrecer una dimensión profunda y picante que no desentonará en ninguna ocasión.

Nota floral

¡Cómo nos gusta el poder de la flores! ¿Por qué no añadirlas a nuestros perfumes para que nos recuerden a los ramos que más nos gustan? Perfecto para perfumes femeninos y embriagadores.

Nota verde

También conocida como fougère, este aroma recuerda a la naturaleza y a la hierba recién cortada. Se utiliza a menudo en perfumes masculinos, pero cada vez más en perfumes femeninos.

Nota afrutada

Añadir olores afrutados a nuestros perfumes es sinónimo de fragancias frescas y enérgicas. Se utilizan sobretodo en perfumes desenfadados y femeninos. 

Nota dulce o gourmande

Nos recuerdan directamente a aromas comestibles. Puede dar un toque enigmático a nuestro perfume. Se utiliza en perfumes tanto masculinos como femeninos.

Nota musc

El musc equivale a la profundidad y virilidad en estado puro. Las notas de almizcle se utilizan a menudo en perfumes más pesados, tanto masculinos como femeninos, especialmente como nota de fondo para fijar el resto de olores.

Notas hespérides

Los hespérides son los aceites esenciales de aroma fresco y cítrico. Estas notas de cabeza volátiles son un ataque ideal para perfumes frescos y estivales.

Notas orientales

Parecidos a los aromas especiados, los olores orientales son menos agresivos y más cálidos. Se complementan a la perfección con notas leñosas en perfumes masculinos, y con notas más ligeras en perfumes femeninos.

Notas empolvadas

Las notas empolvadas son el aroma femenino y chic por excelencia. Se utilizan a menudo en perfumes femeninos elegantes.

¿Cómo olemos?

La práctica nos la sabemos: olemos con la nariz. Pero, ¿cuáles son los mecanismos cerebrales que nos permiten sentir e interpretar un olor más rápido de lo que percibimos un rayo? Aquí todas las claves sobre nuestro cerebro y el análisis de los olores.

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